Llamado de Rubén Moreira al Estado para recuperar territorio y frenar desplazamiento forzado
Por José Luna
*El diputado del PRI acusó omisión institucional ante el avance de grupos criminales en la Montaña Baja de Guerrero*Presentó un punto de acuerdo para exigir seguridad, investigaciones y apoyo inmediato a familias desplazadas*Refirió que datos del Internal Displacement Monitoring Centre, México cerró el año 2024 con cerca de 400 mil personas desplazadas internamente por violencia e inseguridad, una de las cifras más altas del continente
Global Press Mx / El diputado federal Rubén Moreira Valdez presentó ante la Comisión Permanente un Punto de Acuerdo para exigir acciones urgentes frente a la crisis de desplazamiento forzado que se vive en comunidades indígenas de la Montaña Baja de Guerrero, donde cientos de familias han tenido que abandonar sus hogares por la violencia del crimen organizado.
El legislador advirtió que México enfrenta una de las crisis humanitarias más graves de las últimas décadas, mientras el Gobierno Federal sigue sin contar con una estrategia integral para atender a las víctimas del desplazamiento forzado interno.
“Cuando niñas, niños, mujeres y adultos mayores tienen que escapar de sus comunidades para salvar la vida, el Estado mexicano está fallando en su obligación más elemental: proteger a su población”, señaló.
El político cohauilense denunció que en comunidades indígenas nahuas de los municipios de Chilapa de Álvarez y José Joaquín de Herrera, grupos criminales como “Los Ardillos” han provocado una ola de terror mediante homicidios, desapariciones, ataques armados y el uso de drones explosivos, obligando al desplazamiento de entre 800 y mil familias indígenas.
El coordinador parlamentario refirió que comunidades completas quedaron prácticamente vacías tras ataques prolongados contra población civil, mientras las autoridades federales únicamente han respondido con declaraciones ambiguas y sin una estrategia clara para recuperar el control territorial.
“El desplazamiento forzado no puede seguir siendo invisibilizado ni tratado como un daño colateral de la violencia. Estamos frente a una emergencia humanitaria que requiere respuestas firmes y coordinación institucional”, sostuvo.
Estableció que lo que ocurre en Guerrero no es un caso aislado, pues detalló que de acuerdo con el Internal Displacement Monitoring Centre, México cerró el año 2024 con cerca de 400 mil personas desplazadas internamente por violencia e inseguridad, una de las cifras más altas del continente.
Por su parte, el Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México registró, en 2025, de manera preliminar, 15 mil 795 personas desplazadas en ocho entidades del país, cifras que deben leerse como mínimos documentados, en un contexto donde no hay un registro oficial integral que dimensione plenamente la magnitud del fenómeno.

