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Honra UNAM al investigador emérito Luis de la Peña Auerbach; profundizó en la Mecánica Cuántica

Por Camila Félix

*Gran voluntad tuvo para ir más allá de las respuestas establecidas dando originalidad, consistencia y solidez a sus investigaciones, mismas que alcanzaron proyección internacional y abrieron perspectivas novedosas para el estudio de la mecánica cuántica*Al homenaje encabezado por el rector Leonardo Lomelí acudieron Ana María Cetto Kramis, Mercedes Rodríguez Villafuerte, Luis Felipe Jiménez García, María Soledad Funes Argüello, Gabriela García Acosta, comunidad universitaria, familiares y amigos

Global Press Mx / El conocimiento alcanza su mayor sentido cuando se debate y se pone al servicio de todas y todos, aseguró el rector Leonardo Lomelí Vanegas durante el homenaje póstumo que la Universidad Nacional rindió al investigador emérito Luis de la Peña Auerbach.

Para el doctor de la Peña Auerbach, la ciencia era una herramienta para comprender la realidad y un medio para participar activamente en la construcción de un mundo más justo, libre y consciente, subrayó*Recordarlo es reconocer una vida consagrada a la ciencia, a la formación de nuevas generaciones y a los valores más altos de nuestra Universidad, apuntó

“Su partida representa una pérdida profundamente sentida para su familia y seres queridos. Deja también una ausencia significativa en la física mexicana, a cuyo desarrollo dedicó décadas de trabajo riguroso, creativo y comprometido”, comentó Lomelí Vanegas.

En el homenaje al investigador del Instituto de Física (IF) fallecido en mayo pasado (1931-2026), añadió que el distinguido universitario entendía que el conocimiento no se desarrolla al margen de la sociedad. Por esta razón defendió una práctica responsable y crítica, siempre atenta a sus consecuencias.

El rector externó que frente al acelerado avance tecnológico, la concentración de los saberes y las desigualdades persistentes, esta concepción conserva plena vigencia. “La verdadera dimensión de una trayectoria no se mide solo por los premios, los artículos o los libros, sino por las preguntas que sembró, la confianza que depositó en sus estudiantes y la generosidad con la que compartió su experiencia”.

Para él, indicó, la ciencia no consistía solo en aplicar teorías o dominar procedimientos. Exigía interrogar, identificar los problemas no resueltos y buscar explicaciones capaces de relacionar el formalismo matemático con la realidad. Esa voluntad de ir más allá de las respuestas establecidas dio originalidad, consistencia y solidez a sus investigaciones, mismas que alcanzaron proyección internacional y abrieron perspectivas novedosas para el estudio de la mecánica cuántica.

Su producción académica incluye más de un centenar de artículos y más de una docena de libros publicados en México y en el extranjero. Entre ellos Introducción a la mecánica cuántica, un texto que se convirtió en referencia para estudiantes de licenciatura y posgrado, acotó el rector en el acto al cual asistieron familiares y amigos del homenajeado.

Fue nombrado investigador emérito de este Instituto en 1994 y recibió, entre otras distinciones, el Premio Universidad Nacional, el Premio Nacional de Ciencias y Artes y el doctorado honoris causa que otorga nuestra Universidad, rememoró Lomelí Vanegas.

Su obra tampoco quedó circunscrita a los campos especializados. Fue un divulgador apasionado: colaboró en la sala de física cuántica de Universum, participó en la creación del Museo de la Luz y, mediante libros como Albert Einstein: navegante solitario, acercó al público la historia y las ideas de la física moderna, recalcó.

Formador de mentes críticas

En el auditorio Alejandra Jáidar del IF, su directora, Mercedes Rodríguez Villafuerte, expresó que hablar de Luis de la Peña es evocar la excelencia de un científico en el más amplio sentido de la palabra, la agudeza teórica del físico apasionado por la mecánica cuántica y la electrodinámica estocástica, así como la vocación inquebrantable del maestro que dedicó décadas a formar mentes críticas en las aulas de la Universidad.

Su pasión

En presencia de la coordinadora de la Investigación Científica, María Soledad Funes Argüello, la investigadora del IF, Ana María Cetto Kramis, y compañera de vida del homenajeado, dijo que De la Peña dedicó 60 años de su vida a explorar la física teórica; la investigación y la docencia le merecían la misma atención.

La pasión por compartir conocimientos la volcó también hacia la comunicación de la ciencia. Luchó por una transformación progresista y humanitaria en todos los ámbitos. “En él se podía confiar, era un amigo fiel y leal, un hombre íntegro y coherente, inteligente, un ser humano excepcional”, aseveró.

Docente de excelencia

Gabriela García Acosta, directora de Estrategias de Investigación Aplicada de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, al leer el mensaje de la titular de esta dependencia, Rosaura Ruiz Gutiérrez, externó que al homenajeado no le bastaba con saber que una teoría funcionaba; quería entender por qué y qué implicaba para nuestra comprensión de la realidad.

Esa disposición crítica no se agotaba en la física; fue un hombre comprometido con su tiempo, cercano a la izquierda y partícipe de luchas universitarias y sociales.

Acompañado por la comunidad del IF y de la Facultad de Ciencias de la UNAM, el director de esta última entidad universitaria, Luis Felipe Jiménez García, manifestó que la práctica docente de excelencia de De la Peña en la entidad a su cargo le permitió la interacción constante con estudiantes a través de la impartición de cursos, y la dirección de tesis de licenciatura y posgrado.